Cuando Nick Stuart cumplió los 18 años sintió que perdió la llave de la puerta de los sueños. Tenía todo lo que podía imaginar, pero su única felicidad residia en los momentos en que estaba solo. Entonces su imaginación volaba, y vivía aventuras y sensaciones que en la vida realno podía experimentar debido a su condicion social. Nick era un chico risueño, muy positivo por que pensaba que no todo tenía que ser negativo , alegre porque nunca lo veras triste, buen estudiante ya que cada cosa que aprendia era como una cosa nueva para él. Era bajo, moreno y ojos negros como su pardre.

Me contaron que en esta historia empieza en los años en que Napoleón estaba al poder, cuando Nick cumplío ocho años, él había imaginado una gran fiesta con todos sus amigos alrededor, lleno de regalos y acompañado por su familia. Estaba en su habitación terminandose de erreglar. Solío corriendo y bajó los ùltimos peldaños de esa escalera que comunica el primer con el segundo piso, se dio cuenta de que no conocía a nadie, todas esas pertenecían a la alta sociedad. Nick se quedó muy triste y fingió estar malo, para poder subir a su ci¡uarto, y así poder viajar a ese mundo donde todo era perfecto.

A la mañana siguiente se levanto como si nada, bajó a desayunar mientras las nueve criadas aún limpiaban la casa, ya que toda estaba sucia por la fiesta de cumpleaños. Su madre desayunaba en el jardín, mientras que su padre leía el periódico como todos los días. Nick se sento en la mesa y conversaron un rato en familia. Esa misma semana Nick terminaba el colegio y empezaba para él un nuevo itinerario. Llamó al chofer y lo llevó al colegio. Durante toda esa semana disfrutó mucho con susu amigos, pero lo que él aún no sabía era que el proxímo curso lo empezaba en un colegio privadoe n la capital.El pobre niño se enteró cuando encontró una carta de admisión en el despacho de su padre. Al poco se lo digeron y lo internaron. Era un colegio muy serio, de mucha categoría, lo cual a Nick no le guataba nada. Durante los siete años siguientes vivíra inmerso en todas esas fantasías. Con quince años salió y sin saber porqué todo le empezó a ir mejor. Sus padres al verlo sólo una semana al año, en los siete que estuvo interno, le concedían todo lo que soñaba y así comenzó a dejar de soñar despierto. Nunca se preocupó del hecho del que ya no pasara tiempo en su cuarto encerado, pero en su dieciocho cumpleaños sintió como si una parte de él se hubiera ido. Entonces percibió que la llave de la puerta de los suños la había perdido.

Por su dieciocho cumpleaños sus padres decidieron mandarlo a vivír a Leipheidel que era la capital, para que recibiera una educación digan de su condición. Cuando llegó allí, un tío suyo que lo iba a acoger lo esperaba a la entrada de la casa. Le pidió a su tío que, por favor, le diera un paseo en carroza por esa maravillosa ciudad, y así lo hicieron. Nick se quedó maravillado por como eran las fachadas de las casas y mansiones, pero sobretodo se quedó anonadado por la magestuosidad de la catedral... etc. Pero entonces llega al barrio que su tío de nominaba "marginal" ahí estaban los bares de prostitutas, casa abandonadas y familias de la baja sociedad. Nick sintió como si le partieran el corazón, no sabía que eso aún existiera, pero su tío se lo quiso enseñar para que viera la realidad. Al ver todo aquello sintió mucha curiosidad por ese mundo que él nunca había visto. Aunque su tío le prohibió volver a ese barrio, debido a que los de su categoria no estaban bien vistos por ese barrio. Sin embargo, Nick volvía siempre que podia colarla alguna excusa a su tío. Se vestía con trages pobres para poder pasar desapercibido por ese insólito barrio mientras curioseaba ese mundo. Un día se paró en una extraña taberna, se sentó y esperó a que alguien fuera a atenderlo. Al rato apareció una hermosa muchacha, de cabellos negros y rizados con unos ojos verdes muy llamativos y expresivos, Nick al verla se quedó sin palabras como en esas escenas que había leído de Romeo y Julieta. Se quedaron unraro mirándose fijamente a los ojos, hasta que el padre de la joven un tavernero tacaño, malhumorado, y borde le llamó la atención a la joven recordándola que no estaba ahí para estar de chachara si no para servir copas a los clientes. Nick entonces reaccionó y le pidió un vaso de vino. Se lo tomó y regresó a su casa. Durante días no paró de pensar en esa muchacha de aquellos ojos verdes que le recordaban a aquellos poemas de Bécquer. Un día pudo salir y fue a esa taberna, allí estaba ella, la muchacha, al verlo sonrió y fue a atenderlo. Al llegar a la mesa el joven la preguntó cómo se llamaba y ella respondió que se llamaba Stefany Swan. De vuelta a su casa solo podía repetir ese nombre. Al poco empezaron a verse a escondidas, él le había contado que era huérfano ya que su madre murió cuando el nació, su padre falleció de una enfermedad cuando él solo tenía cinco años. Nick sabía que no era bueno mentirle sobre su vida, pero imaginaba que ella no querría estar con alquien de su condición. Pasaron los meses hasta que un día la joven intrigasa por saber donde vívia lo siguió hasta su casa. Lo siguió durante casi media hora hasta que llego a una casa, de cuatro pisos. Al principio pensó que Nick trabajaba allí, como0 chofer, mayordomo o algo parecido. Espero hasta que saliera pero como no salía le preguntó a una mujer que salía de la casa.

-Hola, ¿me podría decir si usted trabaja ahí?
-Si, claro, joven, soy doncella desde hace quince años.

-Y ¿sabría decirme si conoce a Nick Stuart?

- Pues claro, ¿como no voí a conocer al joven Stuart?

-Y... ¿ saldrá pronto de trabajar?

- Perdón señorita, pero el joven Stuart no trabaja aquí sino que vive aquí

Al oír todo eso, Stefany se quedó como paralizada, se dió cuenta de que todo lo que había vivído con Nick había sido un verdadero engaño, por eso escribió una carta y mandó enviarla a la casa de Nick. Hizó las maletas y decidió irse de esa ciudad donde había gente que no la había tomado en serio. Se puso en camino, hacía ningún sitio.Nick estaba en su cuarto, cuando el mayordomo le entregó la carta. La habrió y cuando vió de quien era, la leyó con mucha atención. En ella le decía:

Nick, ahora, mientras tú estas leyendo estas en tu lujosa casa, yo estoy partiendo hacía algún lugas, donde poder olvidarte. Tu mentira me ha dolido mucho, ¿ cómo no has podido confiar en mí? A míno me habría importado. Pero ya vao que para ti sí era un problema que yo fuera pobre. Solo ha sido una chica más en tu vida con la que pasar el rato. Ahora sé que todo el amor que me dabas era falso. Por eso te digó adiós.

Nick no podía creer loq ue estaba leyendo ¡ como podía pensar que todo lo era mentira! una y otra vez se repetía a sí mismo que eso no le estaba pasando. Durante ddos semanas, no habló, no comía apenas... Un día su tío subío para poder hablar con él.

- Hola sobrino, ¿ya estas mejor?- comentó el tío que ya sabía lo que le pasaba.

- ¿ De qué hablas tío? ¿ A mí no me pasa nada?

- No me seas mentiroso, que ya sabes el refrán, se pilla antes aún mentiroso que aún cojo, ¿ dime qué te ha pasado con la chica?

- Nada tío ¿cómo lo sabías? ¿ acaso ma has espiado?

- No, claro que no, pero a mí me pasó algo muy parecedo.

- ¿Así? y..... ¿ que pasó?

- Pues nada, estabamos muy enamorados, pero yo me tuve que casar y no tuve el suficiente valor como para negarme y dejarlo todo por ella. Ese fue mi peor error. Por eso sal y buscala y sé feliz con la chica a la que amas.

Nick salió de su casa en busca de ella, pero no sabía por donde buscarla. Vagó por muchos pueblos y ciudades preguntando a la gente si alguien la había visto. Cuando llegó a un pueblo llamado Neckarguemund, allí conoció a una mujer que decía que Estefany estaba en ese pueblo, pero que estaba enferma de tifus y se estaba muriendo. Le pidió que por favor le llevara junto a ella. Cuando la vio en esa cama casi delirando de arrodilló ante ella, y le empezó a suplicar perdón. Ella giró la cbeza y al ver que era Nick le rogó que no se fuera de su lado.

-Nick, por favor quedate conmigo, no me dejes sola.

- No te preocupes yo estoy aquí. Pero tengo muchas cosas que decirte. La primera es que te amo como nadie ha querido a una mujer, y que en todo este tiempo que no has estado a mí lado has hecho que encontrara la llave a de la puerta de los sueños, imaginándote otra vez a tu lado. La segunda es uqe no te puedes morir ahora que te he encontrado, que tenemos un futuro juntos con noños jugando a nuestro alrededor y envejeciendo juntos.

Ella saonrió y dejó este mundo como un sopló de viento que viene y se va una tarde de otoño. De Nick no se supó nada más, las malas lenguas hablan que no lo soportó y se hundió en ese mundo maágiso como cuando era un niño pequeño. Pero al fin y alcabo, todo lo había imaginado mientras acababa de vestirse ens u cuarto la noche de su octavo cumpleaños